Ya estamos a finales de octubre y por todos lados se manifiesta esa fiesta burda y material a la que llaman Halloween.
En muchas casas mexicanas se espera con ansias el 31 de Octubre para adornar con telarañas y calabazas. Para pegar cromos de gatos negros en las paredes y disfrazarse de monstruos absurdos. Los niños quieren salir a la calle y pedir "dulce o truco". ¡Infantil y estúpido! Las tiendas venden cientos de materiales con respecto al Halloween, mientras que pasan especiales festivos en la televisión, reflejo de una sociedad decadente y materialista. ¡Ofensivo y enervante! Mientras que todo el mundo vuela en su nube consumista de entretenimiento barato, los muertos se lamentan un año mas...
Hace más de mil años que en México se celebra todos los años el día de muertos entre todas las culturas que matizan nuestro país. Entre el pueblo maya lo llamaban
Hanal Pixán, que significa
Comida de las almas.
Cuenta la mitologia maya que las personas que mueren no se van definitivamente, su alma sigue presente, principalmente en los días de muertos, en que regresan a sus casas para "saborear" los platillos que sus parientes les han preparado. Los fieles difuntos arriban a su cita anual con familiares y amigos, para ser honrados
después de haber recorrido el camino que una vez se los llevó, pero que ahora los conduce al Hanal pixán.
Xi makwäni:
Xi makwäni ga möhö,
Xi makwäni, ga möhö.
Ga tsoguhu ya doni ne ya thuhu,
Götho nu'ä 'bui jar ximhöi.
¡Makwäni ga möhö,
Makwäni ga möhö!
De verdad
De verdad nos vamos,
De verdad nos vamos.
Dejamos las flores y los cantos,
Todo lo que existe en la tierra.
¡De verdad nos vamos
De verdad nos vamos!
-Poema nahuatl otomí
El Hanal pixán, es una tradición del pueblo maya que se lleva al cabo para recordar de una manera especial a los amigos y parientes que se adelantaron en el viaje eterno. Es un acontecimiento especial para los deudos de los difuntos, pues saben que, en estos días, del 31 de octubre al 2 de noviembre, las ánimas "reciben permiso" para visitar a sus familiares.
El primer día se dedica a los niños y le llaman U HANAL PALAL. El segundo día, 1 de noviembre, está dedicado a los adultos muertos y le llaman U HANAL NUCUCH UINICOOB, y el tercer día es el U HANAL PIXANOOB llamado en algunos lugares "misa pixán" porque ese día se aplica una misa dedicada a las ánimas, por lo general en el cementerio de la población.
Una semana después, se efectúa el Bix (Ochovario del día de finados, se dice también de la reunión o fiesta que se hace a los ocho días de algún acontecimiento) u octava, que es una especie de repetición menos complicada que la anterior. En las noches de esos días, en las puertas de las casas y en las albarradas se encienden hileras de velas para que las almas vean su camino al venir y al retirarse de la población al terminar los finados.
“Para el habitante de Nueva York, Paris o Londres, la muerte es palabra que jamás se pronuncia porque quema los labios. El mexicano, en cambio, la frecuenta, la burla, la acaricia, duerme con ella, la festeja, es uno de sus juguetes favoritos y su amor más permanente. Cierto, en su actitud hay quizá tanto miedo como en la de los otros; mas al menos no se esconde ni la esconde; la contempla cara a cara con paciencia, desdén o ironía”
-Octavio Paz
Hay la creencia de que algunos días antes de la ceremonia las almas vienen para lavar sus ropas y prepararse para recibir los homenajes, y esperan ser bien tratados por los seres vivientes, quienes se deben preocupar por la atención de las ofrendas de comidas, bebidas, etc., a las que los difuntos eran afectos, pues de otra manera no regresarían al mundo de los vivos.
Lamentablemente esta tradición se está perdiendo en todo México. Todos tenemos algún difunto a quien honrarle su obra en vida y es una pena no hacerlo.
No necesitas mucho. Utiliza una mesa de madera y cubrela con una manta blanca. Pon una foto del difunto y todas las velas que quieras. Pon comida o cosas que el difunto disfrutaba en vida y deja el altar del 31 de octubre al 2 de Noviembre. También puedes comprar pan de muerto o tamales, que es más tradicional. Si tienes oportunidad sirve chocolate o lícor en jícaras, y prende incienso o copal de preferencia.
Los mexicanos (los de verdad, no los que celebran Halloween) debemos luchar para que estas tradiciones no se olviden. La globalización arrasa cada día con la cultura de muchos países, no dejemos que esto pase, no estamos solos en esta lucha.